Autobiografía poética
Niña caprichosa
Niña triste, niña
sedienta de palabras.
Me propuse no negarme a ningún amor
ni a ninguna belleza que el mundo me ofreciera
con las manos abiertas.
La higuera de Plath:
ser todas las cosas,
mirar a los ojos de todos los presentes
y que me devuelvan la mirada.
Y acabar muriendo en el hueco de un árbol
o en una cueva,
morir en secreto
como los animales pequeños.
Comentarios
Publicar un comentario